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📉 "Lo hago yo solo": La historia de una venta que costó 25.000€ de más.

  • Foto del escritor: Ricardo Serravalle
    Ricardo Serravalle
  • 10 feb
  • 2 Min. de lectura

Hace meses recibí la llamada de un propietario. Tenía un piso estupendo y una confianza absoluta: "Gracias, pero no necesito ayuda. Con ponerlo en los portales se vende solo y me ahorro la comisión".

Respeté su decisión y le deseé suerte. Siete meses después, volvió a llamarme. Pero su voz era distinta.

¿Qué había pasado en ese tiempo? El efecto dominó de la falta de experiencia:

  1. El precio "espejismo": Salió al mercado un 15% por encima del valor real. Durante dos meses solo recibió visitas de curiosos que buscaban ideas de decoración, pero ninguna oferta.

  2. La propiedad "quemada": Al no venderse, empezó a bajar el precio de 5.000 en 5.000€. Los compradores serios empezaron a preguntarse: "¿Qué le pasa a este piso que no se vende? Algo malo debe tener".

  3. El error fatal: Finalmente aceptó una oferta a la desesperada. Pero no supo filtrar la solvencia del comprador. Tras dos meses de espera con la casa reservada, el banco denegó la hipoteca al comprador. La venta se cayó.

  4. La urgencia: Para entonces, el propietario ya había dado una señal para otra casa y necesitaba el dinero urgentemente.

Cuando retomamos el contacto, vendimos su propiedad en tiempo récord. ¿El problema? El daño ya estaba hecho. Entre el tiempo perdido, las rebajas agresivas para acelerar la venta final y el coste de oportunidad, perdió mucho más de lo que hubieran supuesto mis honorarios.

La moraleja es dura pero real: Vender una casa no es subir fotos a un portal. Es estrategia, filtrado financiero y gestión de tiempos.

A veces, el mayor gasto no es contratar a un profesional, sino intentar no hacerlo.

¿Te ha pasado algo parecido o conoces a alguien que haya vivido este proceso? Te leo en comentarios. 👇

 
 
 

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